Cada vez se acerca más la festividad de los muertos, fiesta en la que se le da vida a los seres queridos (y no tanto) que por alguna razón se nos adelantaron en el viaje hacia el siguiente plano astral.
La verbena , a pesar de aparentar ser cosa triste, casi siempre termina convirtiéndose en gran “pachanga” que aparenta ser dedicada más a los vivos que a los fallecidos; pero es sólo cuestión de enfoques, pues si analizamos un poco, nadie quiere entristecer a sus allegados, y la verdad es que en más de uno de los casos de defunción, el muertito quisiera que se le recuerde con sonrisas y no con llanto.
Una opción para recordar de alegre manera a los muertos, es el espacio cultural La Quinta Tepantitla , lugar enclavado en unas de las zonas más tradicionales de Coyoacán: “La Candelaria”, conocido por sus arcos de flores (portadas) y los no menos esplendorosos tapetes artísticos de aserrín.
La Quinta Tepantitla comparte con su pueblo y público interesado, una alternativa que con un toque de modernidad, sin olvidar las tradiciones de nuestro país, que con tanta influencia del vecino del norte con su “Hallowen”; intenta desvanecer nuestras raíces. En día de mue rtos, fechas en las cuales los difuntos regresan de su estancia en el Mictlán (tierra de los muertos), para tratar de convivir con nosotros, espirando esencias en La Quinta Tepantitla , donde hay luz, purificación,una mirada,una lágrima y por supuesto una sonrisa, que aquí se les brindará.
En el espacio cultural La Quinta Tepantitla , los espíritus flotan, caminan encontrando, el festejo que no sólo incluye las clásicas ofrendas, si no que, tanto a vivos como a los que no están, se les ofrece una buena oferta cultural… Música, pintura, teatro, danza , poesía, cine, espectàculos interdisciplinarios y mucho más; Así nos llenamos el espíritu, tanto vivos como muertos, y ¿Por qué no? comunicarnos entre sí, aquí en La Quinta Tepantitla.
